Escritos

No caigas, no caigas…

Estuve pensando en el dolor y en la tristeza…


Buscas refugio dónde crees anestesiar tu sentir… Y abusas de ello, y te hundes cada vez más hasta estar irreconocible, y ya no eres tú en el espejo… Tus ojos están rojos e hinchados por llanto, alcohol y nicotina, tu cabello está opaco, desordenado y sucio, tu rostro ya no refleja vida y pasas largo tiempo observándolo, te buscas en él y no estás… Solamente puedes verte rota y arrinconada sin ningún lugar a dónde ir.


Después… Pasa el tiempo y nace el coraje para tomar impulso y salir de ahí ¡Y lo logras! ¡Y evitas a toda costa volver a caer! Y se convierte en tu código ¡Jamás caer de nuevo! O al menos no así, no de esa manera, al menos no así de profundo… .

"Hobbie" mensual

Después de la señal – César Brandon

¡Hola!

Llevo ya mil y un intentos escuchando a esta señora decirme que deje mi mensaje después de la señal. Ahora me cae tan bien que he decidido hacerle caso, solo quería recordarte que eres como esa canción que hay que escuchar con el volumen al cincuenta por ciento: dulce, llevadera, perfecta para dormir, derecha como el “pre” para levantarse de la cama.

Solo quería recordarte que eres como la arruga perfecta, la de la frente con el ceño fruncido ante la expectación, como la del amor después de setenta años, como la de las sábanas después de hacer el amor, solo quería decirte que soy porque tú eres, así que eres para mí lo que un corazón tallado en un árbol, como darle vida a lo que ya está vivo. Eres como un verso vertido en un vaso de esos en los que se ahoga la gente. Eres tan vértigo sólo con besarme un verso sobre una acera, eres tan verbo amar, tan verbo besar, tan infinitivo que tan bonito es verte como tan bonito de conjugarte.

Solo quería hablar de nosotros, solo quería recordarte que llevo puestos los tacones que me regalaste, yo los quería en rojo pero… ¡Dios mío! Esa frase que grabaste: “El infinito no nos llega ni a la suela de los zapatos”. sólo tu podrías encerrar la eternidad en cinco centímetros de tacón y una talla treinta y dos.

Mi vida… Solo quería que siguieras arruinando a la compañía que se atrevió a darnos llamadas gratis para toda la vida, no tenía ni idea ¿verdad?

Mi vida… Solo quería decirte que ahora estoy sola, sólo eso. Si estas solo que cojas el teléfono, como cuándo solos, sólo éramos dos, como cuándo antes del accidente sólo éramos tu y yo.

Mi vida

Desbloqueando niveles — La Perorata

Un buen día, el ser “amado”, decide correrte de su vida y, para ser sinceros, da igual el motivo o pretexto por el que lo hace; el tema es “ya no te quiero más en este equipo”. Y, sí, el mundo parece que termina, el caos impera, te quedas con esta sensación del “todo lo […]

a través de Desbloqueando niveles — La Perorata

Mi vida

Síndrome de “Hoja en Blanco”

Quiero hablar del amor, del dolor, de las heridas recientes, de la canción que escuché esta mañana, de los intentos de “relaciones” que han surgido y no me llenan, del vacío que hay en mí, de la nostalgia que algunas veces me invade, de las amistades desechables, del amor de madre. Del sexo, de perversiones, de la diferencia entre libertad y libertinaje, de la película francesa que vi hace poco, de la música hindú que tanto extraño y que evito a toda costa porque me entristece, de mis altibajos en emociones diarias, de la importancia de las palabras, del compromiso en el área laboral, del chico que me gusta pero que jamás llegará a más, de la herida que aún me duele y se niega a cicatrizar, de la última vez que lloré, de la sensación terrible y repetitiva al romperse el corazón, de mis ansias por ayudar gente, del amor por mí misma y la poca tolerancia a personas pendejas.

Quiero hablar de cuánto lo extraño, describir lo que fue para mí la vida junto a la persona que amo, y analizar cuánto nos afectó perdernos. Del amor real y los argumentos de su existencia, de lo cómoda que es la soledad, del vaivén felicidad/tristeza por mi futuro incierto, de mi próximo tatuaje y su significado, de la necesidad de un abrazo…

Quiero hablar de lo que fue nuestra casa, lo gris y triste que se vio sin él, de lo fuerte que soy, de la ayuda psicológica que recibo, de las falsas amistades, de las ganas de coger de muchos y los pocos que son capaces de ofrecer más que eso, de mi reloj grabado como regalo de graduación, de mi afán por la poesía y mis compras impulsivas por literatura….

Pero realmente no tengo cosas por las cuales escribir, no tengo inspiración, ni motivación para ello…

Mi vida

Era demasiado bueno para durar…

Una cajetilla de cigarros y un poco de alcohol nos abrió la puerta a hablar de vivencias ajenas que hacemos propias y propias que decimos ser ajenas … ¡Vaya que la vida nos hace jugarretas!

Me decía Ernesto que todos somos pescadores pero algunos de nosotros sin los conocimientos para ver la tormenta desde lejos, sin saber esas cosas primordiales que se deben saber para navegar en mar abierto. Todos somos pescadores en la vida, unos experimentados, otros novatos y otros más, veteranos. Algunas veces debemos dejar que la mar nos guíe.

Compartíamos los miedos de estar lejos de la costa, la paz cuando la mar está en calma, la valentía cuando nos enfrentamos a tormentas, la inteligencia para crear estrategias y sobrevivir, la satisfacción al tener al pez soñado, el coraje al combatir tiburones, la decepción y la tristeza al naufragar… La duda y el arrepentimiento al ir a la deriva después de una épica lucha.

“Era demasiado bueno para durar. Ahora pienso que ojalá hubiera sido un sueño y que jamás hubiera pescado el pez y que me hallara solo en la cama sobre los periódicos”

Es necesario contemplar tu derrota. Quedarte ahí sobre tus rodillas, cubierto en sudor, con heridas abiertas y tú respiración agitada para intentar comprender lo que sucedió… Sino pasas por el proceso ¿De qué sirvió zarpar a la mar?

Creo que Ernesto y yo nos podemos hundir terriblemente en la melancolía con tanta facilidad que mejor tomamos algunos sorbos de nuestros tragos y nos enfocamos en las filosofías que surgen cuando hay alcohol de por medio.

*El viejo y el mar – Ernest Hemingway

Mi vida

Personas sin personas…

En una habitación oscura, abrazados por la lluvia y cobijados con tazas de café… Murakami y yo platicamos de nuestras nacionalidades, nuestras costumbres y nos reímos de nuestros acentos extraños al pronunciar el inglés. Cubiertos de melancolía, finalmente nos enfocamos en amores insalubres y corazones rotos reconstruidos con cinta adhesiva.

Charlamos de lo que pasa cuando la alegría se ausenta, de los días grises y nublados, de los llantos nocturnos, de las miradas tristes, de la soledad…
De promesas sin cumplir y sueños desgarrados, de los “Para Siempre” convertidos en cortos lapsos de tiempo, de amigos inservibles, culpas adjudicadas y dolores incalculables…
De las borracheras después del “Ya no quiero vivir contigo”, de las crudas terribles y la cura con alcohol ¡Aún peor! que repite ciclos alcohólicos interminables…
Del sufrimiento, inclusive por la belleza de una flor… Una rosa… Una rosa azul… Una rosa azul falsa… Con su existencia forzada.

Y nos pasamos horas, horas y horas profundizando en nuestros recuerdos, expresando nuestras filosofías de vida y nuestros aprendizajes. ¡Y no todo es tristeza!

Idolatramos las sonrisas llenas de espontaneidad y nerviosismo, los chistes malos, las miradas seductoras con toques de torpeza, los mensajes en el celular por la mañana, los “Te Quiero” sinceros, las locuras hogareñas, el sexo convertido en amor y viceversa, y esos ojos hermosos que deslumbran con adoración y felicidad, las amistades sinceras, los códigos de ética en cada uno de nosotros, la poesía romántica, la música que nos invade, los besos endulzados con lujuria, y la compañía durante las comidas…

Y nos convertimos como bien dice él: En mujeres sin hombres u hombres sin mujeres o personas sin personas… Sin ÉSE alguien pues. Y buscamos todo eso que nos llenaba en todos lados, y nada nos complace; y tal vez nada lo haga jamás.

“Todo sucede en un abrir y cerrar de ojos. Y una vez convertido en hombre sin mujer, el color de la soledad va tiñendo hasta lo más hondo de tu cuerpo. Como una mancha de vino que se derrama sobre la alfombra de tonos claros. No importa cuan amplios sean tus conocimientos en labores domésticas, porque eliminar esa mancha será una tarea terriblemente ardua. Quizá el color se vuelva desvaído con el tiempo, pero probablemente la mancha permanecerá hasta que exhales el último suspiro. Es una mancha cualificada y, como tal, también tendrá su derecho a manifestarse en público de vez en cuando. No te quedará más remedio que vivir con la suave transición de su color, y con su contorno polisémico”.

Y después de escuchar sus argumentos durante la noche lluviosa, no soy quién para contradecirlo.

"Hobbie" mensual

Poetas en tiempos modernos

Recientemente tuve la fortuna de encontrarme con el trabajo maravilloso de éste señorón quién en estos tiempos modernos, apáticos y rutinarios nos atrae a sus letras llenas de sentimientos que nos hace re-descubrir que la poesía forma parte de nosotros y viceversa.

César Bradon es una de esas casualidades que deberían ser constantes en la vida. Ésas casualidades que te re-direccionan a caminos olvidados por la vida diaria y te alejan de tu verdadero ser.

¿Cómo pueden los poetas reunir todas las palabras de manera perfecta, provocando todo tipo de sentimientos a la vez? Se disparan recuerdos, activan sensaciones, crean miradas de ternura ¿o de dolor? y sobretodo, en automático cada poema tiene nombre y apellido.

Mi amigo y confidente llamado César, se lleva perfectamente con mi tío José Ángel Buesa quiénes le hablan al amor, al dolor, a la tristeza, y en algunas ocasiones a alguien en específico haciendo ver que no solo los poetas cargan cruces. Qué ciertamente algunos de nosotros también tenemos ése peso adicional en nuestras manos (inserte aquí el nombre de esa ingrata cruz personalizada con dolor, remordimiento y culpabilidad).

Y siendo poeta ¿por qué no usar la televisión para difundir la poesía? Las oportunidades se dan y uno no puede dejarlas pasar ¿Quién puede juzgarnos? Actualmente mi amigo se encuentra siguiendo su sueño, viendo su primer libro publicado y recientemente ha sido traducido al catalán ¡Y estamos emocionados porque sea el primer idioma de muchas más! Y siga viviendo, siga siendo inspirando por su día a día, y por las miles de historias que todos nosotros tenemos que contar, pero como somos viles mortales pues no podemos expresar tan perfectamente.

Sus poemas hablan por sí solos, y mis oraciones en éste texto no les hacen justicia, así que…

¡DISFRUTEN! Pero concentrados, relajados y que el único sonido a su alrededor (preferiblemente) sea la naturaleza y su voz:

↓↓↓↓↓↓↓↓↓↓↓

Les dejo sus redes sociales♥   ↓↓↓↓↓↓

Instagram: ndjocu.davies

Twitter: CesarBrandon93