Mi vida

Me voy a Holanda

– ¿A dónde vas?

– Me voy a Holanda.

Fue una linda tarde de verano la primera vez que sentí algo por él…

Habían pasado un par de ciclos escolares antes de que lo notara, hasta que cruzamos miradas en aquella terraza. Pude sentir el nerviosismo en una fracción de segundo, en ese momento me di cuenta que tenía sentimientos por él… Sin embargo él no se había enterado de nada, no sospechaba absolutamente nada ni siquiera del impacto que tenían sus palabras en mí.

– ¿Verdad que está muy linda?

– … Sí, está muy linda. – Contestó, acompañado de una sonrisa tierna.

No pude sostener la mirada, me sonrojé y agaché la cabeza.

¡Fue ese el momento! … En ese justo momento dónde sentí algo que siempre ha estado conmigo estos catorce años. Catorce años desde esa tarde en la terraza, y el día de hoy, sin más, se va.

– Así que cuando quieras pasear por aquellos rumbos… Allá tendrás casa, serás bienvenida.

¿Dejé pasar catorce años para que se vaya a otro continente? ¡Vaya!

Espero que esta historia continúe: en un café, en el aeropuerto antes de partir o en Holanda… pero que por favor continúe y no sólo hayamos sido una historia cortita, tan cortita que alguna vez empezó y se acabó en aquel atardecer visto desde la terraza.

Mi vida

Querida Mary…

Jueves 19 de septiembre del 2019

He recibido tu carta y no me cabe la emoción al saber de ti finalmente. Me has tenido muy abandonada, tu silencio durante este tiempo (qué fue inquietante para mí) se atenúa un poco al saber que vives cada día como si fuera el último y eso querida Mary es invaluable.

Sé que tuvieron que ocurrir eventos no gratos para llegar a este maravilloso resultado pero ¡Hey! ¡Ánimo! De eso se trata la vida, de vivir lo más que podamos y aprender de ello. Y ambas sabemos que justamente hemos hecho eso, y lo hemos llevado al pie de la letra.

¡Oh Mary! Sufrí tanto al leer tu arte, sufrí contigo… Me vanaglorié, me enternecí, me llené de valor y de rabia, quise vengarme de todos aquellos que infringían daño a tan noble y pura criatura, y me enfurecí al saber tan terribles actos cometidos en su contra, empatizando con su aberración a la soledad…

Mary querida, eres tú. Tan dura ha sido la vida contigo, dura e injusta… Tú dolor se refleja en tu criatura y yo no puedo estar más triste por ello, por no estar a tu lado mientras todo esto te ocurría. (¡Ya lo sé, ya lo sé! Algunas batallas se pelean en compañía de uno mismo) La fortaleza con la que caminas ahora es el reflejo de tus obstáculos superados.

Te admiro Shelley, solamente tú puedes hacer de las tragedias una magnífica historia envuelta en emociones dentro de algo “inhumano“, que a juzgar de cualquiera, es el “algo” más humano en la faz de la tierra.

Nosotros somos los monstruos anhelando ante cada herida sangrante, un beso.

Con profundo cariño… Tuya siempre: Té de Café


Frankenstein – Mary Shelley

Mi vida

España, mi amor

No me fío de la rosa de papel

tantas veces que la hice

yo con mis manos.

Ni me fío de la otra

rosa verdadera,

hija del sol y sazón,

la prometida del viento.

De tí que nunca te hice,

de tí que nunca te hicieron,

de tí me fío, redondo

seguro azar.

Pedro Salinas


Y por lecturas como esa, uno se aparece por aquí para compartirte con todo el afán de enamorarte poquito (sino lo estás) o enamorarte un poco más (por si, si lo estás y porque claro que se puede amar más).

Y mi ausencia, no significa olvido… Simplemente falta de disciplina y entrenador en esto de la escritura (así tipo “Insanity” jajaja). Porque tratando de aportarles algo con mis letras termino siendo inútil con el aporte y de paso con la constancia (Ups!)

Pero, dime que todo está perdonado porque te re-escribí un hermoso poema de un poeta español genial, y que estamos a mano por ello y que ya me leerás constantemente (conforme escriba, claro está) … Doy por sentado este acuerdo ¡Acepto! Así, sin nadie que se oponga. Porque así son los compromisos, pa’ siempre y sin importar obstáculos ¡Hay que cumplir! (Yes, indeed)

Entonces, Dear …. Hasta pronto.

Mi vida

Sh*t Happens!

— Dos tazas de té negro, por favor.

De acuerdo al clima nos viene bien un par de bebidas calientes a Paula y a mí.

El ambiente se volvió depresivo, al tocar el tema de “los declives emocionales” que tenemos las personas en la vida, y además intentando resolver los orígenes de la violencia…

—Cosas malas pasan todo el tiempo.— Dice Paula mientras toma un sorbo de té.

Yeah! Shit happens. Situaciones horribles pasan todos los días, únicamente enciende tu televisor en el noticiero para que la violencia se vuelva pan de cada día, los robos, las violaciones, los asesinatos, las peleas, los asaltos, los accidentes, la violencia doméstica… pasa todos los días, como una religión.— Le respondo.

— No lo pongo en duda, es solo que hay una idea que ronda mi cabeza y he tratado de responder en cada situación que observo:

¿Qué lleva a una persona, recorrer ese camino violento? —

La psicología de los diferentes personajes que ha creado Paula, le dan respuesta a esta pregunta, en una situación nada alejada de la realidad. Y le digo que mi personaje favorito es Rachel

— Yo me ahogaba en alcohol también… Rachel me recuerda a mí hasta cierto punto. No están ilógico, ni nuevo, no sorprendente ahora… Las chicas no somos tan incomprensibles como parece.

Los recuerdos duelen, son el pasado que ya no está, y al que queremos volver. La felicidad y el éxito te persiguen, pero son ajenos a tí, solamente los vislumbras en los demás, ellos son lo que fuiste.—

Hablamos del matrimonio, del embarazo, de los hijos, de la psicología, de sexo, de las infidelidades, de las adicciones, de las mal-interpretaciones, de envidias, de la felicidad… Y se nos agota el tiempo.

Mientras hablamos, nuestras tazas de té se han enfriado y el café dónde estamos instaladas ya ha cerrado. Decidimos parar, pagar y retirarnos apresuradamente para evitar mojarnos con esta insolente e inesperada llovizna, con la promesa de volver a vernos en el mismo café por otro par de tazas de té londinense.

———

Paula Hawkins – La Chica del Tren

Mi vida

Soledad

Eres tan amable conmigo… Tu casa es cómoda, acogedora y además me acabas de preparar una taza de té ¡Por Dios!

Ahora que estoy aquí, contigo, puedo verme completa ¿Cómo no hacerlo si tienes espejos en toda la casa? No me mal entiendas, no me refiero a mi apariencia, me refiero a que puedo ver quién soy en realidad.

Realmente estoy contenta, estoy en paz… Disfruto mucho tu compañía. Se nos ocurren ideas grandiosas para consentirnos, para ser productivas y sobre todo día a día me ayudas a crecer.

Ellos te relacionan con el fracaso, el sufrimiento y esa sensación de riesgo, de pérdida. A ellos no les gustas por eso. En cuanto se sienten abrumados, huyen y buscan refugio dónde pueden, con quiénes pueden… Y no logran ver qué solo tratabas de ayudar. Ya no sé si estoy contigo o no ¿En verdad eres tú? Las personas que te han conocido hablan tan mal de tí que estoy dudando de estar con Soledad en este momento.

Fue difícil llegar aquí, a tu hogar. Tuve miedo ¿Sabes? Tuve vértigo… Fue difícil alejarme del ruidoso mundo y escuchar silencios, fue difícil alejarme de la poca gente que quiero, fue difícil estar sola buscándote… Buscando-ME.

Tal vez lo que no saben es que cuando llegan aquí, y se encuentran en silencio, pasando el pánico y antes de huir… No se siente el vacío, no necesitas a nadie, no existe tal necesidad. Después del conflicto interno, las preguntas: ¿Quién soy? y ¿Qué quiero? Ahora tienen respuestas. Creo que logras tener la habilidad de cuestionar y poner pausas en la vida cada vez que sea necesario ¡Y eso es oro puro! Nos logramos conocer ya.

Porque eso es ¿No? Te encuentras a ti mismo, eso es lo que da miedo… Observarse en esos grandes espejos, soltar esas emociones acumuladas llegando al punto de quiebre. ¡Es aterrador, créeme! Son los minutos más aterradores de la vida que todas las personas tratan de evitar a toda costa… No todos podemos hablar de nuestra sombra, menos decírselo a nuestro propio YO, admitir lo peor de nosotros mismos y aceptar que forma parte de quién eres, aceptarse y conocerse en su totalidad.

Por fortuna tu autoestima está intacta, no te importa qué digan las personas de ti. El objetivo es estar con una taza de té lista para recibir a quién te necesite.

Sólo queda decir que te estoy inmensamente agradecida, a pesar de que mi visita a ti fue forzada y el proceso complicado, tengo que admitir que he disfrutado mucho mi taza de té caliente en medio de esa tormenta terrible en la que me encontraba y a pesar de tanto vaivén puedo decir qué no he cambiado simplemente me has mostrado quién soy en realidad.

Mi vida

A esta edad…

¡Qué difícil es cuidarte, consentirte, trabajar, dedicar tiempo a la familia, tener una relación de pareja, convivir con amigos, crear un negocio, escribir, leer, descansar lo suficiente, comer saludablemente, ir al gimnasio, conocer personas nuevas… Y hacer todo bien y de buena gana! Sin mencionar que solamente tienes 24 horas para todo lo mencionado.

Hace poco tuve un ataque de ansiedad terrible, yo creo que tal vez es parte de mi bienvenida al tercer piso o simplemente que no tengo control de mi estrés ¡Jajaja! … Después de ese evento desafortunado ya todo esta más relajado, ya uno se tiene que tomar las cosas en estado zen permanentemente.

Ya a esta edad, lo que sucede en mi vida me provoca ir corriendo al supermercado más cercano a comprar una botella de vino tinto, saborearla por el camino de regreso a casa, y finalmente tomar un par de copas en la comodidad de mi sala mientras escucho a Yiruma ¡La relajación inducida total para poder dormir!

Ya a esta edad, me emociono cuando mis amigos tienen nuevos proyectos, bebés en camino o bodas próximas♥ ¡Ah! Sin presión …
Ya a esta edad, me cuestionan mis padres ¿Porqué paso tanto tiempo fuera de mi casa?
Ya a esta edad, tengo conflictos laborales importantes y en verdad me importa mi trabajo…
Ya a esta edad, mis amistades son pocas aunque en meses, por las diferentes actividades que todos tenemos, hacen que logremos coincidir poco…
Ya a esta edad, descubrí una adicción hacia el gimnasio, comer cinco veces al día, dormir 8 horas diarias y a estar en mi propia compañía.

Ya a esta edad, sabes lo que quieres… Y yo, para ser sincera quiero vino tinto.

Mi vida

Desbloqueando niveles — La Perorata

Un buen día, el ser “amado”, decide correrte de su vida y, para ser sinceros, da igual el motivo o pretexto por el que lo hace; el tema es “ya no te quiero más en este equipo”. Y, sí, el mundo parece que termina, el caos impera, te quedas con esta sensación del “todo lo […]

a través de Desbloqueando niveles — La Perorata