Mi vida

Soledad

Eres tan amable conmigo… Tu casa es cómoda, acogedora y además me acabas de preparar una taza de té ¡Por Dios!

Ahora que estoy aquí, contigo, puedo verme completa ¿Cómo no hacerlo si tienes espejos en toda la casa? No me mal entiendas, no me refiero a mi apariencia, me refiero a que puedo ver quién soy en realidad.

Realmente estoy contenta, estoy en paz… Disfruto mucho tu compañía. Se nos ocurren ideas grandiosas para consentirnos, para ser productivas y sobre todo día a día me ayudas a crecer.

Ellos te relacionan con el fracaso, el sufrimiento y esa sensación de riesgo, de pérdida. A ellos no les gustas por eso. En cuanto se sienten abrumados, huyen y buscan refugio dónde pueden, con quiénes pueden… Y no logran ver qué solo tratabas de ayudar. Ya no sé si estoy contigo o no ¿En verdad eres tú? Las personas que te han conocido hablan tan mal de tí que estoy dudando de estar con Soledad en este momento.

Fue difícil llegar aquí, a tu hogar. Tuve miedo ¿Sabes? Tuve vértigo… Fue difícil alejarme del ruidoso mundo y escuchar silencios, fue difícil alejarme de la poca gente que quiero, fue difícil estar sola buscándote… Buscando-ME.

Tal vez lo que no saben es que cuando llegan aquí, y se encuentran en silencio, pasando el pánico y antes de huir… No se siente el vacío, no necesitas a nadie, no existe tal necesidad. Después del conflicto interno, las preguntas: ¿Quién soy? y ¿Qué quiero? Ahora tienen respuestas. Creo que logras tener la habilidad de cuestionar y poner pausas en la vida cada vez que sea necesario ¡Y eso es oro puro! Nos logramos conocer ya.

Porque eso es ¿No? Te encuentras a ti mismo, eso es lo que da miedo… Observarse en esos grandes espejos, soltar esas emociones acumuladas llegando al punto de quiebre. ¡Es aterrador, créeme! Son los minutos más aterradores de la vida que todas las personas tratan de evitar a toda costa… No todos podemos hablar de nuestra sombra, menos decírselo a nuestro propio YO, admitir lo peor de nosotros mismos y aceptar que forma parte de quién eres, aceptarse y conocerse en su totalidad.

Por fortuna tu autoestima está intacta, no te importa qué digan las personas de ti. El objetivo es estar con una taza de té lista para recibir a quién te necesite.

Sólo queda decir que te estoy inmensamente agradecida, a pesar de que mi visita a ti fue forzada y el proceso complicado, tengo que admitir que he disfrutado mucho mi taza de té caliente en medio de esa tormenta terrible en la que me encontraba y a pesar de tanto vaivén puedo decir qué no he cambiado simplemente me has mostrado quién soy en realidad.

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4 comentarios sobre “Soledad

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